Escribo poesía porque mi mente se contradice a sí misma, un minuto está en Nueva York, al otro minuto en los Alpes Dináricos.
Escribo poesía porque mi cabeza contiene 10.000 pensamientos.
Escribo poesía porque ninguna razón, ningún por qué. Escribo poesía porque es la mejor manera de decir todo lo que tenés en mente en 6 minutos o durante el transcurso de una vida. Improvisación en Beijing. A. Ginsberg.
Schelling y Heidegge.
El arte se conseguía cuando se rompía el silencio del ser y se comunicaba el
sentido de nuestra existencia al mundo